La ciudad te intenta suprimir y las personas pasan por debajo de ti sin mirarte.
Cómo se puede dejar de mirarte ¿?
Desde aquel día no te he vuelto a ver.
Tu elegancia amarilla se toma su tiempo.
Por qué no me dejas verte de nuevo ¿?
Cuánto tiempo tengo que esperar ¿?
Mi jardín no ha vuelto a florecer.
El azul petróleo, más y menos que el azul normal, se traga con sus inmensas fauces esos tintes de amarillo que florecen sobre tu ventana. ¡Qué grata sorpresa encontrar en el camino una florecita para regalar!
ResponderEliminarSólo el tiempo nos va haciendo más fuertes... la primavera igual siempre regresa... siempre habrá otravez, siempre volverán las flores... y los dragones y las golondrinas a las oficinas.
Te quiero pequeña!
Bellisima imagen poética
ResponderEliminar