Camina, respira, mira la gente, pero no lo suficiente como para reconocerla, escucha como los carros se detenienen en Rojo mientras ella avanza, siente la leve brisa que corre sin prisa, como si no fuera a ninguna parte.La mira, cree escuchar como se aleja lentamente sin que ella pueda hacer nada, suma cuadras, las resta por gente, las divide entre los autos y las multiplica con sus pasos, esos pasos rápidos, siempre rápidos, como si tuviera total claridad de a dónde quieren llegar. ¿Lo saben?
Sigue su camino, el cemento crece cada vez más y justo allí ella se detiene, no porque esté frente a su destino, sino porque este destino va corriendo sin prisa, de la mano con la brisa, como si no fueran a ninguna parte.
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